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3. Lugares vacíos

Me gusta hacer fotos de lugares vacíos, sin personas. Es una costumbre que tengo desde los diecisiete, cuando mi abuela Charlotte me regaló mi primera cámara.

A Seph Lawless le gusta fotografiar lugares muertos. Puedo pasar horas mirando sus fotos. Son hipnóticas y terribles.

http://sephlawless.com/portfolio-


Viernes, 6 de febrero de 2015

11. Old Bilbao

Me gustan mucho los objetos antiguos y las fotos viejas. He buscado en la red fotografías del pasado de Bilbao y he encontrado dos que son fantásticas.

¡Autobuses de dos pisos como los del viejo Londres!


Martes, 17 de febrero de 2015

12. Ver la foto

No soy una loca que hace fotos de todo. Tampoco llevo siempre dos cámaras en el bolso.
¿Para qué sirve tener cientos de fotos, o miles, si casi todas las has olvidado hace tiempo? Cuando hago una fotografía, buena o mala, debe ser importante para mí. Si no es así, ¿cómo podrá transmitir sensaciones a otras personas?
Cuando voy por la calle, o entro en un edificio, observo atentamente a mi alrededor. No busco nada, solo observo. Y tengo en la cabeza el marco vacío de un cuadro. Solo algunas veces consigo “ver la foto”. Y entonces la hago.
Hacer fotos es como poner un marco a un trocito de la realidad.

Cuando llegamos a un cruce Jake detuvo el coche para comprobar qué dirección debíamos seguir. Yo miré por la ventanilla de mi asiento y observé la acera de la calle vacía. Entonces vi la foto. Saqué rápidamente una cámara de mi bolso y disparé a través del cristal.


Miércoles, 18 de febrero de 2015

25. Fotorrealismo

Se puede hacer una foto de un cuadro, y se puede hacer un cuadro de una foto. Lo primero es fácil, lo segundo es arte.
La primera vez que vi un cuadro fotorrealista me quedé con la boca abierta. En el museo había otras personas a mi alrededor que decían que era como una foto grande. Para mí era mucho más.
El fotorrealismo no reproduce la realidad, como hace la fotografía, el fotorrealismo supera la realidad. Es fascinante.
Mi madre pintaba unos paisajes preciosos pero yo no tengo talento para la pintura. Por eso hago fotos como esta.


Viernes, 13 de marzo de 2015

30. To edit or not to edit

Al principio no quería retocar mis fotos, más tarde empecé a recortarlas para conseguir otros encuadres y a utilizar la escala de grises, ahora hago todo lo necesario para que las fotos sean más expresivas.
No utilizo Photoshop, utilizo muchos programas de edición sencillos y gratuitos. Me gusta descubrir por mí misma cómo utilizarlos y si es posible hacer lo que imagino.

Editar o no editar, esa es la cuestión. Hay personas que prefieren las fotos originales. Yo, casi siempre, prefiero hacer mis trucos de magia.


Miércoles, 25 de marzo de 2015

31. For Sale

En 2003 mi abuela me dijo por primera vez que debía cambiar de vida. Lo intenté. Dejé el Sunlight Cafe y comencé a dar clases de inglés a chicos hispanos en una asociación local de apoyo a inmigrantes. Eso era por las mañanas. Por las tardes trabajaba en una tienda de cosmética natural que está en Roosevelt. También alquilé una casa en Ravenna, para estar cerca de mi abuela.
Dos años después la asociación se quedó sin fondos y canceló las clases. Como necesitaba otro trabajo hablé con Jake, que entonces trabajaba en un bufete de abogados. Él me puso en contacto con uno de sus clientes. Tenía una agencia inmobiliaria. Llegamos a un acuerdo y me convertí en vendedora de casas. A tiempo completo.
Durante aquellos años casi no hice fotos de casas. Las veía todos los días en los anuncios de la oficina.

Cuando empezó la recesión económica la venta de casas se paró. La agencia siguió adelante un tiempo y en 2010 tuvo que cerrar. Ese año no encontré trabajo. Pero el año siguiente Jake me salvó de nuevo. Abrió su propio bufete y me contrató de secretaria. Me convertí en su mano derecha.


Viernes, 27 de marzo de 2015

35. Casas vacías

Hay fotos de casas vacías en las que parece que alguien acaba de irse o está a punto de llegar. Para mí, Robert Polidori es el rey de las casas vacías, y también de la soledad y la destrucción. Sus series de fotos de La Habana, Chernobyl y New Orleans son lo mejor que he visto nunca.




Miércoles, 8 de abril de 2015

38. El incendio

El viernes por la noche dormí en casa de una amiga en Oceanside. El sábado por la mañana vinieron a buscarme en un vehículo de la base.
Cuando llegué a Camp Pendleton me llevaron a un despacho y me dijeron lo que había ocurrido. La casa había ardido con rapidez durante la madrugada, nadie se dio cuenta, los bomberos no pudieron hacer nada. Mi familia no había sobrevivido.
Me lo contaron así, como en un comunicado oficial. Sin sentimientos, sin empatía.
Dije que quería ir a ver mi casa. Me dijeron que allí no había nada que ver. Grité.
No dejaron que me acercara a la casa. Olía a madera quemada. Quemada y mojada. Todo estaba negro y sucio. Recuerdo el frigorífico ennegrecido, todavía de pie, y los muelles de un colchón, el de la habitación de mis padres. Realmente no había mucho más que ver. Todo había desaparecido. También las fotos familiares.
Habían informado a mi abuela Charlotte y ella me esperaba en Seattle. Yo tenía dieciséis años. Viajé sola y sin equipaje.


Lunes, 13 de abril de 2015

42. Llenar el vacío

Desde los diecisiete hago fotos de lugares vacíos para imaginar en ellos a mi familia.


Jueves, 23 de abril de 2015